lunes, 6 de agosto de 2007

La insoportable levedad de los adolescentes cantarines mejicanos

Como he sentenciado que este blog contenido no tendría ninguno, y como resulta obvio que, salvo la política, no hay nada más vacuo que las inmundas telepantallas, sobre ellas en esta ocasión hablaré.

Por razones que en mayestático plural no explicaremos, pues a nadie supongo le importan, me veo obligado desde hace algún tiempo a tomar mi cena en compañía de una vocinglera tropa de adolescentes mejicanos cantarines ellos.

Desde que sufro su compañía, mi otrora pantangruélica cena se ha convertido en frugal. Temo un corte de digestión, ya que la serie en cuestión es tan sumamente cretina que produce espasmo intestinal además de espanto general. El 'argumento' de la misma consiste en púberes uniformados canturreando o parloteando sandeces, cuando no entretenidos en expeler gritos y grititos, según género.

Yo he oído, que no visto, a tropecientos gritando al unísono. El Congreso pero con acné.

Pero a pesar de mis atragantamientos, y aun desconociendo la cadena televisiva que emite la inmundicia, y por tanto nombre y apellidos del directivo o ingeniero social que tuvo la feliz idea de la emisión, me veo en la obligación de felicitar a ese genio aunque sea genio del mal.

Así que felicidades émulo de Maquiavelo. Tus engendros son tan banales e insufribles por repulsivos que no solo hacen profeta a Ortega, sino que le convierten en santo.

Reverencias profundas para el discípulo de Javier Urra.


2 comentarios:

Eustaquio dijo...

Señor Montag, veo que no ha seguido usted mi consejo, ni parece que lo vaya a seguir. Allá usted, que conste que se lo advertí. Señalarle solamente que tiene usted razón cuando felicita a los aprendices de Maquiavelo, felicitación que me parece sarcástica pero que creo que debería ser sincera, pues si bien perjudican a la mayoría benefician a los que sabemos o intuimos como funciona la cosa. Y recuerde, en vez de preocuparse por los que ya no tienen solución, ríase de ellos y limítese a ver el espectáculo.

Eustaquio dijo...

Y por si había alguna duda de que me estoy convirtiendo en un friki, que conste que lo de saber e intuir "como funciona la cosa" no lo puse a drede, jeje.