martes, 7 de agosto de 2007

La intelectuala


Silencio por favor, que tiene la palabra una intelectuala de pata negra...

"Los grandes logros sociales de este Gobierno se venden mal porque la prensa no es del Gobierno. Todos van a favor d
e la oposición. Afortunadamente, cada vez se venden menos periódicos."

Cada vez se leen menos periódicos, y cada vez que leo eso se me quedan las escarpias como pelos y la gallina en
piel. Digo más: se me congela hasta el aliento.

La Directora de la Biblioteca Nacional -aparatchik medular- se congratula de que se lean menos periódicos, y se nos queja de lo mal que tratan al Gobierno que le proporciona el rico pasto los medios de comunicación. Razón por la que, supongo, venden tan poco.

La prensa debería estar al servicio del Gobierno, loando continuamente sus progresistas logros como hacen en los países colorados. Así vendería una barbaridad.

Porque, de todos sabido, la prensa toda está contra el hombre que se vende como un detergente.


Esta personaja autoproclamada adalid de las purezas democráticas -título no incompatible con firmar manifiestos a favor de Castro en los que se justifica al encarcelación de escritores disidentes- es buena prueba el espectro de Gramsci nos tiene agarrados por las gónadas.

Pero es que incluso la personaja se permite el lujo de quitarse de encima la estatua de Menéndez Pelayo -seguramente por considerarlo fascista prepepero- cuando la juntaletras en cuestión no le llega ni al zancajo.


Guardiana de la democracia y de las obras excelentes y de universal patrimonio al marxista modo se cree tan insigne intelectuala, cuando en realidad es una fanática hipócrita y paniaguada incapaz de hacer la 'o' con un canuto a juzgar por su infumable prosa.

¡Vaya personaja la intelectuala! ¡Vaya tropa!.

P.d.

"
La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados "orgánicos" infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios."

Antonio Gramsci