martes, 4 de septiembre de 2007

Socialdemocracia (II)

La reacción frente al comunismo durante la segunda mitad del siglo XX tuvo dos caras:

La dura, desde guerras (Vietnam) hasta maniobras de todo tipo contra los partidos comunistas europeos (caso paradigmático, Partido Comunista Italiano).

La amable, tambien llamada estado del bienestar. Éste surgió en el seno del sistema capitalista para paliar los aspectos más asperos que el capitalismo pudiera presentar a algunos de los más susceptibles de manifestar inclinaciones comunistas.

Desaparecido el socialismo marxista y, por tanto, el proyecto comunista (los últimos reductos tal vez morirán con Castro) no existe ninguna causa material que permita mantener el estado de bienestar. La inercia o resistencia por parte de la clase media-baja a perder las llamadas "conquistas sociales" puede ser combatida desde el propio frente ideológico (neoliberalismo) o, de no ser suficiente, provocando o aprovechando una crisis.

La socialdemocracia tiene estratégicamente la batalla perdida.

3 comentarios:

Montag dijo...

Su cuento no es cuento nuevo pues el padre de la fábula en cuestión fue Stalin.

La propaganda de principios de siglo identificaba a la socialdemocracia con lacayos vendidos al capital cuya función era la de impedir la revolución del proletariado mediante un falso credo igualitario que mantenía la propiedad privada de los medios de producción.

Mantenía pues el control de la sociedad en la llamada clase capitalista o burguesa. De ahí dedujeron, como buenos paranoicos, la socialdemocracia fue creación burguesa.

La 'intelligentsia' venezolana y cubana ('socialpendejos' llama Fidel a los socialdemócratas) junto con algún mequetrefe useño y europeo siguen con la misma cantinela. No le han cambiado una coma. Y de ahí supongo lo ha sacado usted.

Pero no. La socialdemocracia es una tóxica mutación más. Mutación que no vale pues no garantiza metafísico estado de bienestar alguno. Donde mejor se vive, donde los pobres atan los perros con sabrosas longanizas, es en los países más liberales.

Y ahora seguro me hablará de Suecia. Nada, Suecia nada.

No hay nadie ya keynesianista, absolutamente nadie. La estructura lógica de la realidad acota cualquier ideología o cosmovisión más allá de nuestras personales elucubraciones.

Por cierto que lo del 'estado de bienestar' no es abstracto concepto invención de Keynes como la gente piensa sino que también es cosa, ¡vaya por Dios!, de Koba.

Saludos.

Herodoto dijo...

Stalin no por ser Stalin tenía que estar equivocado. En ese punto concreto tenía razón. Que la socialdemocracia fue "creacción burguesa" (yo diría "capitalista") no es paranoia, sino evidencia. De ningun otro sitio salió. Por supuesto, yo no me estoy refiriendo a oscuras maniobras conspirativas maquinando cómo restar capacidad a los partidos comunistas europeos. Las cosas son mucho más sencillas. Surgen por necesidad.

Lo que dice luego de que la socialdemocracia no garantiza estado de bienestar alguno, oiga, el estado de bienestar no consiste en que la gente ate a los perros con longaniza. Consiste en que el estado suministre dichas longanizas. Y esa es la esencia de la socialdemocracia, si es que tiene alguna. A lo otro llámelo como quiera, pero no es "estado de bienestar".

Y no, no le hablaré de suecia. Cuando digo que la socialdemocracia tiene la batalla perdida, tambien a suecia incluyo.

Montag dijo...

Hombre...esto de que una ideología política surja por necesidad me suena a cantinela superestructural. Parece marxismo revenido que no tiene en cuenta que la mente humana, y por tanto la Historia, no está solo determinada por condicionamientos materiales.

Así razonaron ellos y llegaron a la conclusión el comunismo no fue contigencia sino necesidad histórica surgida del mismo capitalismo y destinada a superarle.

Ya ve usted de qué manera le superó.

Mire, cuando Bernstein escribía sus panfletos no lo hacía inspirado sin él saberlo por los esotéricos efluvios de la materialidad e inevitabilidad histórica. El que para mí es padre de la socialdemocracia escribió lo que escribió porque comprobó que a lo mejor no era buena idea apropiarse de todos los medios de producción.

Ahora sabemos esa intuición fue buena porque la economía no es un juego de suma cero y por la superioridad intrínseca de los sistemas dinámicos autoregulativos sobre los dirigidos por gobiernos, supuestamente, de inspiración platónica.

Por eso mismo el 'estado de bienestar' es una engañifa colosal. Engañifa propagandística que ya utilizó Stalin.

Y lo es porque comparte la misma esencia del espíritu colectivista. Ésa es: dadles el poder a los gobernantes y ellos arreglarán todos vuestros problemas.

Como dice el Mr.T del video: ¡mal!¡muy mal!. Los gobernantes muy pocas veces arreglan los problemas. Son expertos en crearlos, no en resolverlos.

Los sistemas liberales producen mucha más riqueza ya que la libertad de mercado optimiza la producción de bienes y servicios. El mercado libre ayuda a producir más y mejor afectando la riqueza producida a TODAS las capas sociales.

Aquí lo que pasa es que los 'fachas' toman medidas de contención de gasto público y a favor del mercado libre y luego vienen los del 'estado de bienestar' a repartir dádivas porque ellos son los buenos; son los que dan a los pobres los dineros ajenos.

Esas dádivas, otorgadas cuando no toca, lastran el crecimiento y son una losa muy pesada. Sobre todo cuando las vacas gordas adelgazan como está pasando ahora.

Nuestro bienestar, querido herodoto, es cosa nuestra. Verdad tan grande ésa que parece increíble se haya olvidado.

Saludos.