viernes, 4 de julio de 2008

¿Coherencia u oportunismo político?

En los días previos y durante el último congreso nacional del PP, el presidente de dicho partido, que optaba a la reelección, recibió durísimos ataques desde sus propias filas. Ya hablamos de esto en su día.

Buena parte de los argumentos empleados contra Rajoy giraban en torno a la idea de las primarias. Pedimos primarias, decían. Y no tengo más que reconocer que algunos de esos argumentos eran muy buenos. No los desarrollaré por sobradamente conocidos, pero hablaban de verdadera democracia interna, de un respaldo directo de los militantes al líder, de una mayor transparencia... baste con decir que éstos y otros argumentos me convencieron de que Rajoy no merecía la presidencia de tan ilustre partido y de que Valencia se había convertido, efectivamente, en la capital de Bulgaria.

Cosas que tiene la vida, casualmente muchos de aquellos argumentadores dentro del PP resultan ser simpatizantes de Aguirre. Ésta siempre negaba o eludía la cuestión cuando se insinuaba que podría ser una candidata alternativa a Rajoy. Aunque puede que no sea una casualidad. Tal vez lo que ocurre es que Aguirre está en el núcleo de una parte del PP que considera todos esos argumentos como correctos. No sería demasiado sorprendente, ya que son argumentos bastante liberales y Aguirre siempre se ha definido como tal.

Por eso espero que en el recientemente anunciado congreso del PP madrileño para el próximo septiembre, presidido actualmente por Aguirre, ella misma y sus simpatizantes abanderarán un movimiento que pedirá que se elija al próximo presidente regional del partido en primarias. Porque en caso contrario, algún mal pensado podría dudar que aquello de que se querían debatir las ideas y no las personas fuera del todo sincero... y podría concluir que tampoco Aguirre merece la presidencia del partido. Ya veremos.