Recientemente ciertas parroquianas del blog casi se nos comen vivo al pobre Eustaquio debido a un chiste que hizo el hombre sobre la ¿asignatura?
Educación para la Ciudadanía. Ya que estaba aburrido, me dispuse a buscar material sobre el tema para ilustrar a nuestras parroquianas sobre la toxicidad de la ¿asignatura? en cuestión. Bien, pues lo que he encontrado es mil veces peor de lo que me esperaba encontrar. Es, simple y llanamente, condicionamiento ideológico antioccidental, anticristiano y anticapitalista.
Como muestra irán unos botones...
Primer manual:
Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos de
Ediciones Serbal.





Veamos algún texto que incluye esa edición. Ya les advierto que va a juego con las viñetas...
"Desde que Colón descubrió América en 1492, Occidente ha colonizado el mundo; y desde la Revolución Industrial del siglo XIX lo ha explotado a conciencia. La situación no ha cambiado sustancialmente con la descolonización".
Otra perla en esta ocasión extraída de un manual de...¡McGraw Hill!

"A nivel del planeta, la globalización del mercado ha incidido de forma negativa en la distribución de las riquezas (...) En consecuencia, el neoliberalismo económico, en principio, perjudica a todos los trabajadores, pero sobre todo a las mujeres trabajadoras".
Se hace complicado mentir más, pues ha sido precisamente la globalización de los mercados la que ha permitido la mayor reducción de la pobreza a escala planetaria en la Historia. Además, el tan manido "neoliberalismo" de marras, que yo sepa, no tiene consistencia real más allá de la prédica de cuatro propagandistas.
Sinceramente me parece imposible en tan pocas líneas contar un embuste más grande que el que ahí cuentan. Y fíjense de qué manera más repugnante se utiliza a las mujeres en esa mixtificación.
No me cansaré de repetirlo: se están utilizando a las minorías como un ariete contra la sociedad occidental. No se pretende reclamar ningún derecho más allá de una reprogramación de valores que tiene como objetivo convertir una ideología política en el absoluto bien moral. Otra cosa es que algunos, o muchos, en su candidez, se traguen la beatitud de la obra de esos ingenieros sociales.
Y ahora yo les pregunto a esos algunos si recuerdan, por casualidad, las proféticas palabras de un tal Victorino Mayoral...
Hagan memoria, que vienen muy a cuento.
P.D.
"Algo sucedió a principios del siglo XIX y la pobreza empezó a disminuir. En 1910 el 65 por ciento de la población mundial vivía en la pobreza absoluta, cifra que cayó al 55 por ciento en 1950. Entonces aconteció otro gran cambio. El Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas ha observado que la pobreza mundial ha disminuido más durante los últimos 50 años que durante los 500 años que le precedieron. En 1970 la pobreza absoluta había sido reducida a un 35 por ciento, en 1980 era poco más de un 30 por ciento, y en la actualidad es de aproximadamente un 20 por ciento."
Del artículo
'La Globalización y los pobres', de Johan Norberg.