domingo, 9 de agosto de 2009

Adriá, Miró y compañía

Gran comentario de un usuario anónimo al artículo de El Mundo "Adriá me hizo sentir como uno cualquiera, me decepcionó":

¿¿¿¿¿ "Dentro de cien años, cuando muchas de las técnicas que ha inventado Adrià y su equipo estén en la mayoría de casas (...)" ????? ¿Pero qué mamarrachada es esa? Dentro de 100 años a Adriá no le recordarán ni sus descendientes, y menos aún a las snobistas técnicas químicas con las que cocinaba. Adriá es famoso por el snobismo de la gente con dinero. Pasa lo mismo con un "cuadro" de Miró, que a pesar de ser exactamente igual que lo que pinta un crío de 2 años, o un chimpancé de un zoo de Austria (verídico), se cotiza por las nubes por el snobismo de los que tienen que ser diferentes, pero a la vez seguir las normas del momento para que se vea que son lo más de lo más. Dentro de 100 años, y de 1000, se seguirá apreciando la fabada, la paella y la tortilla de patatas, y punto.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Hay que ser tonto, el que lo dijo, y tú por copiar y pegar, tonto y encima papagallo...
Pero claro, viento tu blog y viendo que tu guía espiritual es la tontalbote de cospedal, pues qué vas a esperar...
Saludos

Faisotes dijo...

Prueba de que lo he puesto está bien dicho.

En fin, ni siquiera me voy a rebajar a insultarte como tú has hecho. Que te sea leve.

Saludos.

zprisima dijo...

Adriá representa la estupidez en la cocina. Pero son esas estupideces que quizás evolucionen con el tiempo en cosas más interesantes y degustables.Que es lo que suele pasar con estos experimentadores de la cocina.
De momento, pagar 200€ por degustar una naranja troceada en miel y en nitrogeno líquido es una cosa realmente estúpida, imbécil y de anormales.

Montag dijo...

Sobra cualquier comentario al texto por la resplandeciente verdad que contiene. También sobra comentar la reacción pavloviana del papagayo (con "y") de José Blanco...

"Eres del PP", nos viene a contar...

Herodoto dijo...

Yo encuentro un poco chocante que para desestimar a Adriá se le compare con Miró, del que dudo que sea olvidado en 100 años...

Qué poco duran las vacaciones. Saludos

Montag dijo...

Buenos ojos te vean, Herodoto.