miércoles, 28 de enero de 2009

Tiranía y tontería


"Cada nación tiene el gobierno que se merece."

(Joseph De Maistre)

"La frase del epígrafe es una maravillosa justificación de todas las dictaduras que en el mundo han sido. Curioso que Montag la firme."

(El émulo de Simon Wiesenthal)

"¡Pobres miserables gentes, pueblos insensatos, naciones obstinadas en vuestro propio mal y a ciegas a vuestro bien! Dejáis que os arrebaten, ante vuestras mismas narices, la mejor y mas clara de vuestras rentas, que saqueen vuestros campos, que invadan vuestras casas, que las despojen de los viejos muebles de vuestros antepasados. Vivís de tal suerte que ya no podéis vanagloriaros de que lo vuestro os pertenece. Es como si considerárais ya una gran suerte el que os dejen tan solo la mitad de vuestros bienes, de vuestras familias y de vuestras vidas. Y tanto desastre, tanta desgracia, tanta ruina ni proviene de muchos enemigos, sino de un único enemigo, aquél a quien vosotros mismos habéis convertido en lo que es, por quien hacéis con tanto valor la guerra y por cuya grandeza os jugáis constantemente la vida en ella. No obstante, ese amo no tiene más que dos ojos, dos manos, un cuerpo, nada que no tenga el último de los hombres que habitan e nuestras ciudades. De lo único que dispone además de los seres humanos es de un corazón desleal y de los medios que vosotros mismos le brindáis para destruiros. ¿De dónde ha sacado tantos ojos para espiaros si no de vosotros mismos? Los pies con los que recorre vuestras ciudades, ¿acaso no son también los vuestros? ¿Cómo se atrevería a imponerse a vosotros si no gracias a vosotros? ¿Qué mal podría causaros si no contara con vuestro acuerdo? ¿Qué daño podría haceros si vosotros mismos no encubriérais al ladrón que os roba, cómplices del asesino que os extermina y traidores de vuestra condición? Sembráis vuestros campos para que él los arrase, amuebláis y llenáis vuestras casas de adornos para abastecer sus saqueos, educáis a vuestras hijas para él tenga con quien saciar su lujuria, alimentáis a vuestros hijos para que él los convierta en soldados (y aún deberán alegrarse de ello) destinados a la carnicería de la guerra, o bien para convertirlos en ministros de su codicia o en ejecutores de sus venganzas. Os matáis de fatiga para que él pueda remilgarse en sus riquezas y arrenallarse en sus sucios y viles placeres. Os debilitáis para que él sea más fuerte y más duro, así como para que os mantenga a raya más fácilmente.. Podrías liberaros de semejantes humillaciones -que ni los animales soportarían- sin siquiera intentar hacerlo, únicamente queriendo hacerlo. Decidíos, pues, a dejar de servir, y seréis hombres libres. No pretendo que os enfrentéis a él, o que lo tambaleéis, sino simplemente que dejéis de sostenerlo. Entonces vereéis cómo, cual un gran coloso privado de la base que lo sostiene, se desplomará y se romperá por sí solo."

(Étienne de La Boétie; Discurso sobre la Servidumbre Voluntaria)



5 comentarios:

Simon Wiesenthal (a muchísima honra, gracias por la comparación) dijo...

Sigo sin ver la refutación. Usted justifica a todas las dictaduras. Lástima que Bush no le hubiera leído. Hubiera sabido que bastaba con poner al pueblo en contra de Sadam para que éste cayera. Se hubiera ahorrado decenas de miles de muertos.

Su ingenuidad movería a risa si no hablara de cosas trágicas.

Simon Wiesenthal dijo...

Se ha cortado. Le digo que gracias por la comparación. Pocas veces me había sentido tan honrado por un necio.

Montag dijo...

¡Ay por Dios! El 'Meamadres' de nuevo...

Oiga, si no ve la refutación va a ser porque no hay nada que refutar. Sus barrabasadas no son ni pueden ser objeto de ninguna refutación. Y es que por aquí anda un necio, es verdad, pero ese necio es usted.

Necio que me acusa gratuitamente (y de la forma más surrealista) de defensor de tiranías. El necio no sabe dónde hincar colmillo y quizás por ello delire sandeces pensando que los que le leen son tan tontos de babero como él.

Curiosamente es el mismo necio que apoya la derogación de facto de derechos constitucionales en otros lugares y a pesar de ello todavía se reviste con mantos democráticos y de virtud. Estamos pues ante un necio hipócrita. Y por necio, y por hipócrita, nada le ha permeado de La Boétie.

"Sigo sin ver la refutación" suelta el hombre... Patético.

Se lo volveré a repetir: no quiero leerle más. Es usted un imbécil de la peor especie: de los imbéciles que son imbéciles en tal grado como para no percatarse de lo imbéciles que son y del ridículo que hacen cuando abren la boca.

Puede venir aquí a tocarme las gónadas, que no le voy a censurar. Pero comprenda que yo más tiempo no quiero perder; así que si continúa soltando rebuznos por estos lares en justo quid pro quo yo me pasaré por algún 'lejano desierto' y mostraré al personal sus variopintas idioteces. Idioteces de loco perdido entre las que se incluyen, por supuesto, sus escatologías.

Y ahora, como es mentecato integral, seguro que soltará que ha ganado o patochada semejante...

¡Claro que ha ganado! ¿Cómo no va a ganar? No le quiero ver porque es usted listísimo listísimo...

Así que como ha ganado haga el favor de largarse a tomar por donde acaba el hueso sacro.

Proceda, haga el favor.

Simon Wiesenthal dijo...

Ya. ¿Y la refutación? :lol:

Vamos a ver ejemplos específicos. ¿Merecían los kurdos a Sadam? ¿Merecen ser execrados por no haberle retirado su apoyo?
¿Merecen los cubanos a Castro? ¿Merecieron los chinos a Mao?

Es lo malo de la retórica. No suele resistir bien la prueba del ácido de la realidad.

Montag dijo...

Frijolito: eres tonto perdido.

Esos dictadores fueron aupados al poder por sus respectivos pueblos. De hecho cuando tomaron el poder desfilaban entre vítores y aclamaciones de la gente.

¿No sabes nada de la revolución cubana o china o de la historia del Baaz? ¿Es que no sabes ni eso, Frijolito?.

P.D.

Los kurdos, al contrario ue los iraquíes, lucharon contra Sadam.

Luego no se lo merecían.