Sin ánimo de enterrar los escritos plurales y aristotélicos del padre de la Historia hoy cambiaré de temática para que nadie se estriña, que es cosa mala sobre todo en estas fechas. Así que os voy a felicitar el año...
A ello procedo: ¡Feliz año señores!.
Y cuidado, mucho cuidado, con el etílico y la Benemérita.