
Unos dibujos animados muy divertidos, no tanto como con el conejo Bugs Bunny o la Pantera Rosa, pero me lo pasaba muy bien viéndolos. En todos los capítulos el Coyote trataba de cazar al correcaminos para comérselo, empleando para ello todo su ingenio (que era mucho), pero nunca lo conseguía, tal vez por no persistir en sus ideas, algunas de ellas eran realmente buenas. A mi eso me frustraba (en la medida en que un niño puede estar frustrado, claro), sentía una fuerte antipatía por el pájaro ese y siempre esperaba que por fin, en el capítulo que estaba viendo, el Coyote acabara comiéndoselo. Nunca pasó. El ingenio del Coyote siempre chocó impotente contra la fuerza bruta del correcaminos. Ojalá que en un capítulo final hubiera conseguido su objetivo.

