miércoles, 31 de octubre de 2007

Xuan, el de la llinterna


Hoy, Día de Todos los Santos alias Halloween, voy a contarles una curiosa coincidencia que no mucha gente conoce.

Algunos de ustedes seguro sabrán de la historia de Jack O'Lantern, el borrachín irlandés que engañó al demonio para que nunca se lo llevase consigo al infierno y que, una vez muerto, y al no ser admitido en el cielo, quedó condenado a vagar con un extraño candil entre dos mundos por toda la eternidad.

Quizás también algunos otros conozcan que antes de emigrar a América los irlandeses ahuecaban nabos y les introducían carbones candentes para ahuyentar a las ánimas que, al igual que Jack este día, pueden franquear la barrera que separa nuestro mundo del de los muertos. Y escribo nabos y no calabazas porque ocurre lo de las calabazas es ocurrencia reciente, ya que fue cuando los irlandeses emigraron a las Américas cuando las cambiaron por los nabos.

Tampoco está de más puntualizar que cuando digo nabos me refiero a las hortalizas. Y es que de logsianos graciosetes está el mundo lleno.

Algunos de ustedes conocerán estas historias, pero con certeza muy pocos habrán oído tales costumbres y leyendas no son ajenas a ciertos solares hispanos. En Asturias, tierra chica del escribano, hace algún tiempo se colocaba en este día a las puertas de las casas un nabo -hortaliza también- con una tea para asustar a los espíritus.

Pero no solo eso pues la figura de Jack, idéntica figura e idéntica leyenda, es el muy regional 'Xuan, el de la Llinterna'.

La explicación a tan extraña coincidencia es que el Día de Todos los Santos es una festividad de origen pagano, más concretamente de origen celta: el Samain o Samhain, que fue cristianizada. Tenemos una leyenda antiquísima que ha sido interpretada de una manera muy similar bajo la óptica de la cosmovisión cristiana; de ahí las coincidencias.

Así que ya saben: si quieren hacer patria reivindiquen a 'Xuan' y su 'llinterna'.

Queda paleto, sí, pero foráneo no es.

martes, 30 de octubre de 2007

Será por dimensiones

Aunque un poco progre, tengo a veces ciertos ramalazos liberales. Incluso "liberales" con comillas que dirían algunos de mis compañeros de progresía. Por eso me alegré cuando el año pasado el gobierno decidió recortar la plantilla de RTVE en casi un 40%. Hubiera preferido que cerraran o privatizaran TVE, pero entiendo que esa medida sería demasiado impopular. Lo que no entendí muy bien que buena parte de ese recorte se hiciera mediante jubilaciones anticipadas, pues no sé yo cual es la razón de que la Seguridad Social deba hacerse cargo de los desmanes de la televisión pública. Como "accionista" de la Seguridad Social, me siento estafado por estas prácticas.

¿Por qué cuento todo esto? Pues porque a pesar de no reconocer ninguna razón de ser a la televisión pública española, no me pasa lo mismo con la radio. Tanto la radio como la televisión públicas se justifican por el carácter de servicio público que supuestamente dan a la sociedad. Bien, lo que la primera cadena de televisión ofrece a la sociedad son películas saturadas de publicidad, informativos más o menos manipulados, deportes, programas de esos llamados "del corazón" y que en realidad deberían ser llamados "del hígado" por las ingentes cantidades de bilis que uno encuentra en ellos, culebrones,... eso no es ningun servicio público, a no ser que alguien entienda que atontecer a la sociedad pueda ser un efectivo servicio público (cosa que de un modo más o menos consciente seguro que hay quien lo piensa). Veo pues evidente que la primera cadena de televisión ha perdido su razón de ser. Poca salvación le doy también a la segunda, en la cual me hablan de ciertos documentales de bichos que no ve casi nadie y de un programa que se mueve entre la ciencia y el exotismo llamado "redes" que, si bien pueden tener algún interés, no veo yo claro que justifiquen por sí solos el carácter de "servicio publico" por parte de la segunda cadena. De todos modos quiero señalar que esto es simplemente el resultado de mi criterio personal.

Sin embargo con RNE no opino lo mismo. Soy oyente ocasional de radio clásica y habitual de Radio 5 y, la verdad, sí me parece que ambas ofrecen un auténtico servicio público a la ciudadanía. Al menos eso pensaba hasta este fin de semana, en que, casualmente, sintonicé Radio 5 la noche de sábado a domingo a esto de las 4 y media de la mañana. A esas intespestivas horas Radio 5 realmente no existe, y lo que hacen es sintonizar con Radio 1. Pues me encontré con la sorpresa de escuchar un programa de ocultismo: sexta dimensión.

Según la propia web de RTVE, este es un espacio que "acercará a los oyentes de Radio 1 al terreno de los fenómenos paranormales, a la esfera de lo desconocido, al inquietante mundo de lo inexplicado… el apasionante mundo de los enigmas y grandes misterios del ser humano en su estado más puro". Que nadie se engañe, este no es un programa que trate los "fenómenos para anormales" desde el escepticismo. Es un programa al estilo de Iker Jimenez y sus milenios.

Estoy indignado porque un espacio que se entiende "servicio público" se dedique a todo lo contrario de lo que debería servir. La superstición es una lacra social, y quienes viven en el entorno de estos temas son o bien unos parásitos sociales o bien unos pobres hombres que han sido engañados por sí mismos o por los parásitos esos. La función de un servicio publico respecto a este tema no debería ser otra que desenmascarar a todos estos farsantes y tratar de reconducir, en la medida de lo posible, a la racionalidad a todos aquellos que de buena fe estén metidos en este mundillo. Si se va a usar RNE para colaborar con quienes realizan tales desmanes, RNE tampoco tiene razón de ser.


Hay otro tipo de supersticiones con que colabora RTVE, en concreto con esas que tienen una especie de trono en el Vaticano, pero hoy no toca. Pronto os hablaré del concordato.

lunes, 29 de octubre de 2007

Turkish Star Wars

Les voy a dejar aquí, para su solaz, unos videos otomanos que superan de largo en frikismo al Casanova oligofrénico.

Por lo visto en las asias menores existe una productora un poco falta de imaginación y de recursos que se dedica sistemáticamente a realizar absurdos remakes de los éxitos hollywoodienses. Tanto es así que existe un Rambo turco, un E.T. turco, un Supermen (con 'e') turco, un Exorcista turco, etc, etc... Siendo el colmo de los colmos es el Star Wars otomano que les muestro a continuación. Ya les advierto al principio el video hace gracia de lo cutre que es, pero, según se va acelerando, acaba torciendo hacia lo siniestro. Y es que mezclan imágenes de la película de Lucas con explosiones y con un pequeño saltamontes de las galaxias que cual gálata arranca las cabezas de sus enemigos al son de la banda sonora de Indiana Jones. Tal es el nivel de delirio que convendrán conmigo parece obra de un loco.



Muy fiero el hombre. Nada de extrañar pues se entrenó muy duro para la batalla.

Y hablando de batallas: menos mal que ganamos Lepanto.

sábado, 27 de octubre de 2007

No lo entiendo

Mi vecino es un tio joven y bien parecido. Ademas es alegre, simpatico y hasta diria que encantador. Pero por alguna razon que se me escapa no consigue echar novia. No lo entiendo...

viernes, 26 de octubre de 2007

Asombros

Se nos asombra Herodoto porque recientemente nos ha visitado un surcoreano, o dos.

A mí, como ya he comentado, el asunto no me asombra en absoluto, ya que a pesar de la corta vida del engendro, en él se ha publicado mucho sobre los más variopintos temas. Hay pues muchas 'palabras clave' que, como criterio de búsqueda, podrían remitir a este nuestro blog.

Lo sorprendente sería que en lugar de sureño hubiese sido norteño el coreano. Eso a mí sí que me hubiese epatado por esta sencilla razón que vale más que mil palabras y que muestro a continuación...


Si ese suceso se produjese, si abracadabrantemente tuviésemos un visitante norcoreano, podríamos asegurar más allá de cualquier duda razonable que se trata de este individuo.


Resumiendo: que si tenemos un visitante norcoreano hay que cerrar el chiringuito ipso facto.

No sé ustedes, pero yo tengo familia.

Premios Príncipe de Asturias

Siempre he pensado que hay dos maneras de hacer las cosas: bien o mal. Mi pensamiento viene a colación al respecto de los premios Príncipe de Asturias: mal hechos desde sus inicios.

Vale que imiten a los Nobel cutremente, vale. No tengo nada que objetar salvo que es patético. Con eso se puede transigir, pero lo que no resulta comprensible es que, a estas alturas, no tengan un ámbito definido para su entrega. Quiero decir que no puede saltar uno del ámbito planetario al hispanoamericano o al hispano al calorcito de la cosa mediática; porque ocurre que la cosa mediática en este caso es española y queda bastante paleto premiar a geniecillos internacionales junto con Fernando Alonso, la selección española de baloncesto, o los tenores patrios. Lo que es un despropósito se mire por donde se mire.

De los méritos de los premiados bajo el criterio planetario también habría mucho que objetar en algunos casos.

Se nota que Gore no está acostumbrado a la fabada

Pero bueno...que les den premios a quien les venga en gana, pero que no corten las calles. Y es que ayer tuve que dar un rodeo maratoniano para tomar la cañita y pincho en mi bar parroquial. Que transporten a los homenajeados en helicóptero, pero que no ocupen la ciudad toda para entregar cuatro premios chorras que a nadie, pero a nadie, le importan un bledo por mucha pompa con que los adornen.

miércoles, 24 de octubre de 2007

Banderas fashion

Esta mañana, leyendo la prensa cibernética, me he enterado de una innovadora y sensible propuesta lanzada por la coalición IU-Aralar en el Ayuntamiento de San Sebastián al respecto de las dichosas banderas que tantos dolores de cabeza producen.

Para evitar dañar la convivencia -oreando la enseña nacional se daña la convivencia pues determinadas almas sensibles se ofenden y se desconviven nada más verla- la portavoz de la citada coalición, Duñike Agirrezabalaga, ha recomendado colocar en los mástiles del ayuntamiento la bandera gay, la del movimiento feminista y -¿cómo no?- la tricolor republicana. Según la susodicha tal cosa acabaría ipso facto con la crispación "ahondando en la pluralidad".

Se desconoce el motivo por el que los señores izquierdaunidos defienden regímenes comunistas que no ahondan demasiado en estas pluralidades. Ahí poco ahondan, la verdad. Aunque quizás tal cosa ocurra porque, como decía Lupasco, la ausencia de contradicciones conduce a la locura.

Bien, pues voy a proponer yo unas banderas que seguro a todos nos encantarán ya que no crispan a nadie. Quizás a algún facha, pero es que si no crispan a los fachas para qué las vamos a poner...

La primera bandera es una variación de la tricolor republicana que es una auténtica cucada, Mari Pili.


La Tricolor con el escudo del Spasoc, que le queda muy bonito. Escudo flanqueado por el lema "Stultorum infinitus est numeros" que también le va divinamente como pueden comprobar. He aquí una bandera progresista y comprometida donde las haya que no contribuye al calentamiento global.

Otra de mis propuestas para la nación de naciones es también una variación de la republicana.


Creo que ésta puede tener mucho éxito, ya que a poca gente no le gusta el fútbol. Una bandera que crispa poco tirando a nada y que pueden mostrar con orgullo tanto el aranalándico como el izquierdaunido o el esquerrista.

Se le podrían añadir cuatro silbatos en las esquinas como las cuatro esquinitas que tiene mi cama y como los cuatro angelitos que me la guardan; pero creo eso han que consensuarlo entre todas las fuerzas políticas, como lo del himno.

Y ya que aquí escribimos tres asturianos vamos a crear una enseña regional talantosa. Mi propuesta para la bandera regional es ésta:


Lleva la estrella roja, que la proletariza, en una esquina. Por supuesto es la esquina izquierda. También la Cruz de la Victoria, sí, pero tachada para que no crispe.

He pensado en cambiar el lema del principado del "Hoc signo tuetur pius, hoc signo vincitur inimicus" al "Hoc signo tuetur inimicus, hoc signo vincitur pius". La variación es tan nimia que los fascistas no se darán ni cuenta, seguro.

A menos que se lo diga Losantos: no se van a percatar.

Yo le veo muchas posibilidades, porque si se la presentamos a Tini seguro que nos la aprueba y la oficializa. Hasta me parece tenemos papeletas de pillar trinque fino con alguna subvención.

Por último propongo esta bandera que seguro le encantará a la señora Duñike.


Es la de la URSS con la abeja Maya, que la dulcifica un montón. Con esta enseña demostramos nuestro reino es el talante y nuestra meta la concordia. También se le podría añadir un Kalashnikov en una mano a la abeja y un bocadillo que rece "¡Paz!" en cirílico, pero eso hay que consensuarlo entre todos los camaradas.

Bueno, pues esto es todo. No sé a ustedes pero a mí me parece que con mis diseños se acabó la crispación.