Mostrando entradas con la etiqueta Xenu. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Xenu. Mostrar todas las entradas

sábado, 29 de septiembre de 2007

Xenu

Como lo prometido es deuda vamos a contar hoy la historia cienciológica de Xenu, el emperador galáctico. Absurdidísima historieta que es base doctrinal de eso que llaman Cienciología; secta o lo que rayos fuere fundada tiempo ha por un escritor cutre de ciencia ficción llamado Ron Hubbard.

La historia que van a leer parece de chiste, pero no lo es. Es la suprema verdad revelada a los cienciólogos en los últimos grados del invento cienciológico. Tanto es así que llegaron a censurar la página de Andreas Heldal-Lund, que es donde estaban los documentos que narran tamaña majadería, por vulneración del copyright.

Y ahora procederé no sin antes aconsejarles que se agarren fuerte a la silla porque la cosa tiene tela marinera.

Verán, hace exactamente 75 millones de años el universo todo estaba gobernado por el malvado emperador Xenu. Ese universo de antaño tenía exactamente 76 planetas habitados. Y muy habitados, ya que cada uno contaba de media con 178 billones de habitantes. Billón americano, eso sí.

Imagínense a cómo estaría el metro cuadrado de planeta. Ríase uno de la burbuja inmobiliara actual. Hace 75 millones de años ibas a pedir una hipoteca al Santander Galáctico y sí que te crujían vivo.

Para solucionar el problema de la superpoblación Xenu ideó un malvado plan: engañó a sus súbditos y los metió en cargueros espaciales que se parecían mucho a los aviones DC-8 para traerlos hasta la Tierra.

Los cargueros de Xenu eran tal que así

Ya en la Tierra los desembarcó al pie de los volcanes terráqueos para luego detonar el emperador asqueroso unas bombas atómicas.

Pero claro, al hacer esto le surgió un problema: las almas. Y es que quedaron revoloteando por ahí sin saber qué hacer. Por esa razón Xenu instaló en la atmósfera unos dispositivos captadores de almas. Una vez captadas todas las empaquetó y las metió en un cine de tres dimensiones tipo IMAX para que contemplasen falsas imágenes de la pasión de Cristo y del diablo. Cuando acabaron de ver las películas juntáronse -desconozco el motivo- en grupos de cientos llamados Thetans que tienen la mala costumbre de apoderarse de los seres vivos confundiéndoles.

Ergo lo de Dinio, queridos amigos, es obra del malvado Xenu.

Por cierto que extraña la querencia que tienen algunos extraterrestres por la fonética del griego clásico: Xenu, Thetans... Ming rotulaba en inglés, pero a Xenu le iba más lo clásico porque seguro que estaba más leído.

Sea como fuere, de ahí viene la creencia en Dios. Son las almas de los extraterrestres asesinados y engañados por Xenu hace 75 millones de años las que nos condicionan a creer en él, pues están imbuidas por una falsa conciencia al haber visto muchas películas en un cine.

Solo la Cienciología, por módico precio, te las puede quitar de encima para vivir alegre y contento.

No sé ustedes pero yo me lo creo todo. Todo todito todo.