No, no lo hacen. La producción de oxígeno de un bosque es, en promedio, cero. Los árboles producen dióxido de carbono durante la noche, cuando no están fotosintetizando. Convierten el oxígeno y el carbono en azúcares, sí -pero cuando mueren, se pudren, y sueltan el dióxido de carbono. Los bosques pueden indirectamente quitar dióxido de carbono atrapando carbono y convirtiéndolo en carbón o turba, y liberando el oxígeno hacia la atmósfera. Irónicamente, de allí es donde viene toda la producción humana de dióxido de carbono -lo cavamos y lo volvemos a quemar, utilizando la misma cantidad de oxígeno.
En teoría, que ese petróleo sean restos de plantas del periodo carbonífero es verdad, entonces nuestros coches están quemando carbono que una vez estaba dentro de las plantas. Aún si una teoría alternativa, con popularidad creciente, es verdadera, y el petróleo fue producido por bacterias, entonces el problema se mantiene igual. Cualquiera de las dos maneras, si se quema un bosque se agrega una cierta cantidad de dióxido de carbono a la atmósfera, pero no se reduce la capacidad de la Tierra de generar nuevo oxígeno. Si se quiere reducir el dióxido de carbono atmosférico permanentemente, y no sólo cortar las emisiones térmicas, la mejor apuesta es construir en casa una enorme biblioteca, atrapando carbono en el papel, o colocar asfalto en todas las calles. Estas no parecen actividades ‘verdes’, pero lo son. Puede andar en bicicleta sobre esas calles si eso le hace sentir mejor.
